Kai, por su parte, comprendía que ésta era su mejor oportunidad para deshacerse de Gerlad. Si Gerald se iba de alguna forma de Japón antes de que él lograra realizar la hazaña, entonces Kai estaba seguro de que perdería el rastro de Gerald para siempre. Si eso sucedía, entonces, ¡tendría que guardarse para siempre toda esta amargura en su corazón!
“... E-eso…”, murmuraron sus hombres mientras se miraban entre sí con consternación, preguntándose incluso cómo proceder.
Al ver lo preocupados que