“Eso… no es lo que me preocupa…”, murmuró Gerald mientras sacudía la cabeza.
Fujiko, por supuesto, era una chica casi perfecta desde su personalidad hasta su apariencia. Sin embargo, él ya tenía a Mila. Después de que miembros de la Liga del Sola la secuestraran, él aún no había encontrado ningún indicio de su paradero... Él definitivamente habría ayudado a Fujiko si estuviera soltero, pero como ya tenía a Mila, no podía andar por ahí estando con otras mujeres.
Cuando Fujiko se inclinó más c