Al ver que Gerald había pisado el freno, Ray aprovechó la oportunidad para sacar una caja de madera de su mochila. La caja tenía una pintura que se asemejaba a una araña en la tapa...
Después de eso, Ray abrió lentamente la caja de madera…Revelando una perla negra.
“El objeto que buscaban... ¡es esta perla!”, dijo Ray mientras le entregaba la caja a Gerald.
Tomando la caja, Gerald miró fijamente la perla negra... y apenas un segundo después, ¡la perla emitió un brillo rojo por un momento!