“¡N-no…! ¡Para…!”, gritó Jenny, con su rostro llenó de lágrimas en ese momento mientras rodaba por el suelo de dolor.
Al darse cuenta por fin del dolor que sentía Jenny, Benson soltó de inmediato la mano de Gerald antes de correr hacia el lado de Jenny.
“¡¿Qué ocurre?!”, preguntó Benson mientras miraba a la pálida Jenny, quien ni siquiera podía intentar ocultar el inmenso dolor que estaba sintiendo en ese momento.
“¡D-duele…! ¡El dolor por sí solo me hace sentir que voy a morir...!”, gritó