“¿Qué? ¿Planeas atacarme también?”, preguntó Gerald con una sutil sonrisa.
Con la ayuda del hombre de mediana edad, el anciano se levantó rápidamente antes de inclinarse levemente mientras decía: “¡No nos atreveríamos, señor! Usted es una persona poderosa que ha escondido su verdadero poder extremadamente bien... Nosotros siendo personas normales, ¿cómo nos atreveríamos a ofenderlo?”.
Aunque el anciano era viejo y con cabello blanco, tenía una tez juvenil. No obstante, como parecía alguien q