No obstante, Gerald no había seguido a Leo ya que regresar al Valle del Rey era la prioridad.
En cuanto a la cueva a la que había enviado a Leo, estaba bastante bien escondida. Gerald la había encontrado anteriormente mientras regresaba solo al valle, y como no sabía qué tan lejos irían los Fairleighs para recuperar a Leo, Gerald pensó que la cueva era la mejor apuesta de Leo para evitar que lo detectaran.
Por supuesto, Gerald sabía que Leo ya no les tenía miedo a las pistolas paralizantes,