“¡Tú...! ¡Hagamos esto entonces! ¡Te dejaré que me golpees diez veces primero!”, declaró Fernando mientras miraba a Gerald antes de sacudir la cabeza, con una sonrisa irónica en el rostro.
Después de eso, Fernando apoyó los brazos detrás de la espalda e incluso cerró los ojos antes de girarse para mirar a Gerald.
El modo en que se comportaba casi sugería que estaba en una especie de entorno extraño. Que todo lo demás en el mundo entero carecía de sentido para él.
“...¿Fernando no planea at