La voz de Yana sonaba mucho más decidida ahora.
“¿Un... un compañero de clase?”, respondieron Justin y Georgia, y ambos estaban igualmente sorprendidos por su afirmación.
Era como si estuvieran escuchando alguna historia de Las Mil y Una Noches y tuvieran motivos para dudar. Después de todo, ¡tal coincidencia era prácticamente inaudita! Además, aunque Yana tenía un antecedente familiar poderoso, ¡simplemente era imposible que pudiera permitirse el lujo de ser la compañera de clase de Gerald!