Este método maligno se conocía como el Devorador de Almas, y al usarlo, Gerald era capaz de drenar rápidamente la vitalidad de su víctima, convirtiéndola en la suya. Naturalmente, esto significaba que cuantas más almas absorbiera, más fuerza y energía ganaría.
Ninguno de los vigilantes esperaba que Gerald poseyera una habilidad tan diabólica, pero ya era demasiado tarde para escapar. Con la misma técnica, Gerald absorbió rápidamente la vitalidad de los seis hombres restantes, haciendo que cada