”¡Gerald, date prisa y corta la sandía! ¡M*ldición! ¿Por qué trajiste toda la sandía acá? ¿Eres estúpido? ¿Por qué no le pediste a la persona que cortara la sandía antes de traerla? ¡Estoy sin palabras!”.
Sara también le dijo sin contemplaciones a Gerald sin ni siquiera tratarlo como a un extraño en ese momento.
¡M*ldición! Si todos ustedes no hubieran estado esperando tan ansiosamente comerse la sandía, yo habría esperado a que cortaran la sandía allá.
¡M*ldición!
Gerald maldijo en secr