La sorprendida, y a la vez encantada voz provenía de un hombre de mediana edad que se puso de pie tan pronto como la vio.
“¡Realmente ha pasado tiempo, tío!”, respondió Xavia asintiendo levemente.
“¡Humph! Es como dicen. ¡Cuando eres pobre, nadie te busca, incluso si vives en una ciudad bulliciosa! Sin embargo, cuando te vuelves rico, incluso los parientes más lejanos vendrán corriendo a verte, ¡incluso si vives en medio de un bosque! ¡Me pregunto si ese dicho se aplica a cierto pariente mío q