Ellos fueron rumbo a la plaza donde buscaron dar un paseo aprovechando que los mayores estaban libres de los pendientes de trabajo.
- Cierto ¿lo notaron? – preguntó Arturo emocionado mientras empezaban a andar por el lugar.
- ¿El que hijo? – interrogó Charlotte.
- ¡Santa ya se llevó mi carta!
- Jeje ¿en serio? en ese caso ya solo queda esperar a ver que te trae – indicó James divertido.
- ¡Sii!
- ¿A dónde entramos primero? - preguntó ella.
- Vamos a ver los juguetes - sugirió James.
- Si, vamos