NO PUEDE SER... NO TÚ
Me quedo allí parada con mis recuerdos gratos, llame a Juddy que venga, demoro un poco, pero llego en mi auto, salió y pregunto.
—¿Y qué tal?, ¿lo hicieron?, eso de las cuerdas —la miré pícara y asentí con la cabeza y ella
—Guauuu, con ese papasote es bello, es grandote ¿no te pesa?—le dije claro que pesa me dio unos aplastones y ella se ruborizó y me reí
—Jajajaja, si nos hubieras visto, te morías de ganas, Adam lo sabe hacer delicioso
—Eres mala Dianne me haces tener ganas y no tengo con quién