77. ¿Y si simplemente se lo digo a Erwan?
Victoria y Slavik paseaban por los jardines del hospital mientras la pequeña Odette dormía plácidamente en su carrito. No habían podido hablar a causa de la constante vigilancia, pero al fin ella había logrado escabullirse para aclarar algo que no había quedado resuelto entre ellos y tenían pendiente.
La tarde era fresca, y una ligera brisa movía suavemente las hojas de los árboles. Caminaban en silencio durante un rato, disfrutando de la tranquilidad o tal vez, simplemente, pensando en cómo pl