Capítulo veintisiete. El sabor amargo de la traición
El sabor amargo de la traición
Derrick se convirtió en el hombre más feliz del mundo tras la respuesta de Valeria. Habían pasado por tanto dolor, pero esta vez estaba decidido a defender su amor a capa y espada, nada ni nadie iba a separarlo de Valeria y de sus hijos, moriría por ellos de ser necesario.
—Te amo —susurró.
Derrick la estrechó entre sus brazos y la llevó hasta el sillón, la dejó un momento antes de aparecer con una bandeja de comida.
—La cena está servida —dijo, sentándose a su la