La conciencia del Señor Ares era fugaz. Él podía escuchar una voz clara y elegante llamándolo de manera confundida: “¡Papi! ¡Papi!”.
La voz era familiar pero algo extraña al mismo tiempo. Mientras estaba en trance, él sentía como si hubiera escuchado esta voz antes.
Después de reflexionar durante bastante tiempo, el Señor Ares de repente tuvo una epifanía.
Dado que la otra persona lo llamaba ‘Papi’, ¿acaso eso no significaba que era una de sus hijas?
Su mente comenzó a examinar a todas sus h