POV DE ISLA
Me senté en el suelo de mi habitación, la espalda contra la cama, mi teléfono hecho pedazos esparcido por toda la habitación. La imagen estaba grabada en mi mente, repitiéndose una y otra vez como una pesadilla de la que no podía despertar. Damien. Helena. Sus labios sobre los suyos. Su pecho desnudo. Sus ojos cerrados, en paz, como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo. Las lágrimas no se detenían.
Corrían por mis mejillas, calientes e implacables, empapando mi camisa. Pr