Esas primeras dos semanas fueron intensas. Vahem tenía miedo de perder el control, así que le pedía a Merydia que estuviera siempre allí para asegurarse de no hacerle daño a Canary mientras intentaba controlarse con ella.
Mientras tanto, Canary donaba un poco de sangre a Merydia todos los días para que estudiara sus propiedades en busca de alguna respuesta. Pero, hasta ese momento, no habían obtenido ningún resultado.
Al mismo tiempo, Canary entrenaba, intentando transformarse, pero no sucedía