Me pongo de espalda y tomo mi ropa interior, Brayiam sigue acostado desnudo mirándome fijamente, trato de no mirarlo porque sé que me pondría roja.
—Eso estuvo increíble ¿podríamos repetir? —me mira deseoso, tomo mi ropa interior, me volteo hacia él y se muerde el labio.
—Eso estuvo mal y no volverá a pasar —digo segura ¿cómo pude hacerlo? Soy una puta, pienso.
— ¿Por qué no? —me pregunta y mira molesto, frunce el ceño esperando mi respuesta.
— ¿Por qué? —Repito su pregunta y niego —Porque eres