Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeyna
—Levántate, bella durmiente, es hora del desayuno — de repente empecé a sentir frío abrí uno de mis ojos muy difícilmente para ver parada frente de la cama a Sacha y en sus manos el cobertor
—Sacha, quiero seguir durmiendo solo otro ratito siiii — dije mientras me levantaba y jalava el cobertor







