114. Una lluvia...
Capítulo 114. Una lluvia de promesas y pétalos blancos.
La música volvió a cambiar por la marcha nupcial. Alejandro comenzó a caminar, Ingrid estaba tan nerviosa que no sintió en que momento sus pies también comenzaron a moverse.
Todos los invitados se pusieron de pie. En ese momento, la finca ya no era solo una propiedad cara que figuraba en el mapa, ahora era un hogar lleno de gente que se quería.
El ruido de los chismes se apagó y solo quedó el sentimiento de que, después de tantos problemas