CAPÍTULO 54
POV de Sabrina
—¿Estás seguro de lo que me estás diciendo? —le pregunté a la persona al otro lado de la llamada.
Cuando confirmó que sí, colgué.
La ira hervía dentro de mí.
La tristeza me envolvía.
La traición me atravesaba.
Las lágrimas me quemaban los ojos.
Todavía no tenía pruebas de nada, pero la información que acababa de recibir era suficiente para despertar mis sospechas.
Miré el reloj, olvidando por un momento que aún tenía el teléfono en la mano.
Ya habían pasado las nueve