Capítulo 43.
KIARA.
SEMANAS DESPUÉS.
—No, no Demián. Espera.— Gritó Kiara asustada y sorprendida.
Los dos se sumergieron, salpicando agua a su paso.
Al salir a la superficie Kiara se aferró al cuello de Demian.
—¡Demián!.— Gritó en forma de reproche abrazándolo. —El agua está fría y aún no se nadar bien.— Se quejó sin soltarlo.
—Lo siento.— Se disculpó riéndose y tomándola de la cintura. —No pude evitarlo al escuchar que tenías calor y funcionó por que ahora tienes frio.— Bromeó.
—Tonto.— Soltó una pequeña