--- Ana Teyssier ---
Es obvio que estaba herida, es obvio que no podía hacerlo sola, pero de entre las personas que me ayudaron, tú nunca apareciste en el horizonte.
Tu estabas feliz, ¡Eras feliz! Tenías la vida feliz que tanto querías y ese discurso que te acabas de echar de que, te dolía ver cómo nadie me tomaba en cuenta, que yo era lo suficientemente buena para ser la esposa de Dominik Müller. Guárdatelo, porque ¿Sabes una cosa?
Esos primeros meses en que mi familia se fue, esos primeros mes