La noticia del asesinato de Nicolás corrió por Ciudad DF como la pólvora. Casi todo el mundo reforzó sus sistemas de seguridad para evitar que les ocurriera algo parecido.
Si alguien había atacado a los César, no sólo significaba que esos asesinos eran arrogantes. Significaba que los César estaban indefensos. Ahora eran el hazmerreír de la ciudad.
Precisamente por eso, el funeral de Nicolás no fue multitudinario. Sólo acudieron amigos íntimos y familiares, y fue enterrado en el cementerio de los