—¡No! —Bruno negó con determinación—. Es idéntica a tu madre, excepto por los ojos. Los ojos no son los de tu madre. Además, tu madre tiene un lunar en el cuello. Es tan pequeño que solo quienes están muy cerca de ella pueden notarlo...
Bruno no se había percatado de inmediato, pero al encontrar extraña a la mujer de la foto, comenzó a prestar atención a los detalles y llegó a la conclusión de que la mujer no era su amada esposa.
Sofía suspiró aliviada.
—Paloma debe haberse esforzado mucho en id