Cuando Sofía y Samuel estaban hablando, Julio no intervino. En su opinión, lo que Sofía quería era lo que él quería, y no necesitaba repetirlo.
Samuel y Lucía se fueron, y apenas se tocó la comida en la mesa. Sofía sonrió y miró a Julio a su lado.
—Ahora estamos bien, nadie nos molestará mientras comemos.
—Claro— asintió Julio, y su mirada hacia Sofía era extremadamente tierna—Sofi, me gustó cómo me protegiste recién.
Sofía sonrió y le sirvió un poco de comida a Julio.
—Ahora eres mi novio, po