¿Decir…? ¿Decir qué…?
El frío del cañón se separó de su cabeza y fue sustituido por el de un celular contra su oído.
—Mmmmm… —aquel fue el único murmullo que pudo articular porque tenía la boca como petrificada.
—¿¡Nina!? Nina, háblame…
—¿J-jake…? —Algo luchó dentro de ella por despertar, su voz