Jake pasó saliva y asintió.
—¡Está bien, vamos a hacerlo entonces! —exclamó aunque había en su voz más rabia que convicción—. Si eso es lo que hace falta entonces estoy de acuerdo…
—¡No!
Jake contuvo la respiración ante aquella negativa. Nina tenía los ojos cerrados, los puños apretados y las mej