—¿Papá? No pensé que estuvieras despierto todavía. ¿Qué pasó? —preguntó sentándose en la butaca junto a él.
—Hijo, necesito hablar contigo, y quiero que me escuches.
—Claro, viejo, tú dirás. —Jake se echó hacia adelante y apoyó los codos en las rodillas.
—Jacob, necesito que te hagas cargo de la