Capítulo 219
—Cómo montar a La Mariposa en tres pasos —dijo con tono risueño, mientras le apartaba el cabello y mordía el lóbulo de su oreja—: Métase en ella… —La penetró despacio, jadeando por el esfuerzo que suponía abrir aquella carne tensa y caliente—. Dígale «dragoncita»… —La escuchó gruñirle con rabia—. ¡Y