—¡No tengo que decirte nada! ¡Me acojo a la Segunda Enmienda!
—¡La Quinta Enmienda, Nina! —espetó Jake aunque ni sabía por qué discutía sobre eso—. ¡La que no te obliga a hablar es la Quinta Enmienda! ¡La Segunda es la que te permite portar armas!
—¡Y de esa estoy hablando! —replicó Nina y Jake vi