—Si el Jacob Lieberman pueden decirle que se vaya —declaró la doctora—. No voy a poner en riesgo a mi paciente, y si a la gobernadora no le parece, que venga y lo discuta conmigo.
—No es un hombre —aseguró la guardiana—. Es una mujer la que viene a verla.
—Pues igual. Nina no puede salir de la enf