—¿Herstal? —preguntó Nina con curiosidad.
—Una ametralladora antiaérea. Es mi favorita, así que cuando me ofrecieron el trato no pude resistirme, y resultó ser una trampa —suspiró Beri.
—¿Cuánto tiempo estarás aquí? —preguntó Nina.
—Solo me quedan cinco meses. Por suerte era para uso personal, si