La muchacha negó sorbiéndose las lágrimas.
—No… voy a odiar darte esta noticia así… no quiero…
—¡Nina, por Dios habla de una vez! —suplicó Jake con desesperación, pero las siguientes palabras de Nina lo dejaron petrificado.
—Estoy embarazada.
Estaba mirándolo a los ojos. ¿Cómo podía mirarlo a lo