LAURA JENNER
Ver entrar a Natanael me había tomado por sorpresa, en ningún momento pensé que él sería la visita, pero también mi corazón se hacía pequeño cuando miraba la imagen de él cargando a Su hijo entre brazos, al fondo podía haber alguien muy enojado, sus ojos estaban rojos de furia, estaba que echaba humos por los oídos, también era una situación bastante embarazosa, no sabría cómo lidiar con esto, pero tampoco podía correr a Natanael, sabía qué Nathan estaba feliz.
—Mamá.. Puedes creer