88. ¡Voy a casarme!
Finalmente estamos todos otra vez en Los Ángeles, tener a la gatita nuevamente viviendo conmigo es lo único que me da tranquilidad.
Cuando estuve en Londres me encargué de pedirle al abuelo que buscara un lugar adecuado para la madre de Hanna y el pequeño Chris que estuviera cerca de nosotros y por eso nada más llegar ellos pudieron instalarse en un lindo apartamento a unas cuadras de donde está mi edificio, de eso ya había pasado una semana.
Otra novedad es, que aún en contra de mi voluntad,