Mi vida apesta, estaba durmiendo demasiado bien como para ser despertado por un relámpago. Camino hasta la ventana y abro la cortina. Está lloviendo demasiado fuerte, ni siquiera la calle se ve, el ruido de la lluvia aturde. Bajo hasta la cocina, no escucho ruido, seguramente siguen durmiendo, pero antes de llegar a mi destino me encuentro con Hannah en la sala con un libro en manos. Me acerco sigilosamente pues no se ha percatado de mi presencia al estar tan inmerso en su lectura. Me permito o