Mundo ficciónIniciar sesiónAquel día, luego de que Amaro lograra calmar a Alessia después de esa brutalidad que le dijo, siguió el trayecto de regreso por completo en silencio. Al llegar, Alessia se metió a su cuarto a procesar todo a través del violín y le dio un beso sencillo a Amaro a modo de despedida, porque era obvio que tenía que irse a Viena.
Dos días prometió quedarse y dos días se quedó, porque no soportaba estar lejos de ella







