Daphne.
Llego a casa después de comprar mi cena porque no quería encontrarme con mi esposo ausente, que sinceramente está cada vez más presente. Él se encontraba en la cocina y olía a comida, avergonzada y con remordimientos, dejo mi cena en la encimera y voy a darme una ducha, para evitar recordar lo que sucedió con su miembro.
La ducha tenía que ser fría para liberar mis pensamientos cochinos y dejar de recordar ese momento que me hizo ser una acosadora.
«Ya veo los anuncios en el periódico p