—no te acerques—
Le grité a naim al ver que venía hacia mi hermana rápidamente, se que es su mate pero me sentía tan vulnerable al verla llorando y con el corazón destrozado sentíamos prácticamente lo mismo y su dolor también era el mío.
—tú no eres quien para decirme que no puedo acercarme a ella Arturo, no me importa que seas el próximo alfa o que tengas la bestia que carga Deimon dentro de ti... ella es MÍA—
Gruñó su lobo inquieto el cual miró a Arturo con ojos muy abiertos de color miel, Ar