—Está bien cariño, te perdono —Acarició mi pelo y me besó, su aliento es una mezcla de alcohol y cigarro, por alguna razón la combinación de ambos sabores sabe muy bien para mí.
Sostuvo mi mano y me condujo escaleras arriba hasta llegar a la habitación y entrar en ella.
—Desnúdate —Espera ¿Qué?
—Pero no estoy bien del todo —¿En serio me forzará después de lo que pasó?
—¿No me hagas repetirlo Emma? —Acaricio su cien con la mano derecha, se ve estresado o más bien frustrado.
—No por favor, recuer