Capítulo 55. Un pacto entre Thor y su valquiria.
―Ángelo, es preferible que vuelva a Roma, no quiero que Gabriel se altere más...
―No, mamá, no te vayas, quiero que conozcas a mi esposo y a mis hijos, por favor, si no quieres quedarte aquí, ven conmigo a mi casa y mañana temprano nos iremos a Roma, tenemos una casa allá que nos servirá de base mientras te curas ―pidió Isabella.
―No quiero que piensen que he vuelto por interés ―respondió Rosalía ruborizada.
―Yo también quiero que conozcas a mis hijos, Lía, esta no es solo la casa de Gabriel