Durante el almuerzo no ocurrió nada extraño.
Nos comportamos como los mejores amigos que siempre hemos sido, pero no dejo de pensar en mi charla con Hugo.
Sus palabras me confirmaron que si recuerda lo que me confesó la otra noche.
Estoy segura de que no fue una tontería de borrachos.
Él me pidió que lo olvide, lo cual confirma mis sospechas. El está enamorado de mí.
Preste atención a sus miradas durante el almuerzo y cuando me distraje él me miraba como me ha mirado toda la vida.
Quisiera ser