Laia.
—La profecía la creé con el fin de que Eris fuera derrotada —comentó la diosa.
El ambiente dejó de ser oscuro y la neblina se fue esparciendo poco a poco. Se le abrió paso a un bonito paisaje, en donde había una banca para sentarse y el bosque frente a nosotros nos sorprendió.
Era increíble el poder mágico que tenían algunas personas. La noche seguía siendo perfecta con la luna llena. Después de todo, ambos estábamos dentro de mi mente.
—¿Por qué su hermana decidió irse por el mal camino?