Mundo ficciónIniciar sesiónRecorre lentamente mi mejilla con la yema de sus dedos, dejando en mi piel un mar de sensaciones que me hacen tan solo sonreír y mantener la sonrisa dolorosa; abro los ojos lentamente, y ahí está él…
Me aparto casi de inmediato, y caigo del otro lado del colchón, sus intensos ojos oscuros sobre mí.
—Puedo marcharme si así lo deseas – dice en tono lento, casi amenazador.
—¿Qué haces aqu







