Stefan
Quizá me estoy volviendo loco. Sí, eso debe ser, porque no entiendo cómo es que terminé ofreciéndome a llevarla al colegio de su hermano. Ni siquiera sabía que tenía uno, pero en el momento en que lo dijo, una enorme necesidad por saber más me dominó, y esa necesidad fue la que terminó haciendo semejante ofrecimiento.
Por supuesto que, en mis cinco sentidos, nunca habría hecho una cosa como esa. A mí no tendría que importarme ella o su vida, mucho menos si tiene un hermano o qué pasó en