CAPÍTULO 8: EXTRAÑA FAMILIARIDAD
Isabella casi corrió hacia la habitación de su padre. Al abrir la puerta, lo vio acostado en una cama, conectado a un respirador. Era el hombre que había admirado toda su vida.
―¿Él es mi abuelo? ―preguntó Nicholas, observando al hombre dormido.
Isabella susurró un “sí” mientras se acercaba lentamente. Sus ojos se llenaron de lágrimas inevitablemente. Su padre había sufrido un infarto que lo había debilitado, después de recibir la noticia de que estaba en la qui