CAPÍTULO 7: SECUESTRADORA DE NIÑOS
Isabella parpadeó, desconcertada ante las palabras apresuradas del pequeño Nicholas.
―Perdón, cielo… ¿Qué dijiste?
Antes de que Nicholas pudiera decir más, los hombres, con expresiones severas y pasos decididos, se acercaban rápidamente.
―No hay tiempo, mami, tienes que salvarme. ¡Esos hombres malos quieren llevarme! ―exclamó Nicholas.
Isabella, al principio confundida, miró hacia los hombres que se acercaban y luego de vuelta al pequeño. Algo dentro de el