Mundo ficciónIniciar sesiónUnos golpes en la puerta de su oficina la distrajeron de sus pensamientos y un Robert muy sonriente entró, ese hombre trataba de hacer todo lo que podía para que ella saliera con él, pero nada había pasado aún, estaba cansada de decirle que no le interesaba salir con él, que era felizmente casada.
—Hola hermosa, ¿Qué tal si salimos por un café?.
—Hola Robert, no puedo, tengo mucho trabajo&mdas







